sábado, 30 de diciembre de 2023

Las luces nos deslumbran. Feliz 2024






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viernes, 29 de diciembre de 2023

Los juguetes sexuales de la nueva era. Michelle González


—Hola, Martina… cariño. ¿Cómo te fue en el trabajo?

 

—Muy bien. ¿Sabes que tengo un nuevo compañero?

 

—¿Chico o chica?

 

—Ninguno de los dos. Es un robot.

 

—¿Qué dices?

 

—Sí, encantador y muy trabajador. Me llevo genial con él.

 

—¡Pues yo también tengo una nueva compañera!

 

—¡¿Cómooo dices, Enzo?!

 

—Sí, y muy guapa. También es un robot. Y es muy buena y dulce. ¡Estoy encantado! —replicó con ojos brillantes.

 

—Estamos contentos con estas nuevas adquisiciones, estos robots que hemos comprado, que son muy atractivos...

 

—Ah. El mío es guapísimo: ojos azules, morenazo y super cachas, como me gustan a mí, y lo puedo dominar sexualmente. Con dos botones puedo hacer que vaya al ritmo que yo quiera.

 

—La mía no pone reparos para nada, se deja hacer de todo y no se queja. Además, es muy sexy y sensual, es insaciable. Seguro que te gustará a ti también, querida viciosilla.

 

—Yo no tendría celos tampoco de que te enrollaras con el mío... ¿Qué te crees?

 

—Vamos a probarlos por separado en nuestras habitaciones para familiarizarnos con ellos. ¿Qué te parece?

 

—Bien. Después nos contamos cómo fue.

En cuanto estuvieron a solas con los robots...

 

—Sabes, Samantha, supe que eras para mí en el instante que te vi en la tienda vestida de enfermera con esa falda. Sería tu mejor paciente, y tú mi maravillosa enfermera que me daría los mejores cuidados. Tus pezones apuntaban a mis ojos, grandes como me gustan, una cintura de avispa y unas nalgas redondas y turgentes. Cuando te vi, supe que eras para mí; la mujer perfecta. Tu triangulo de las Bermudas es el más bonito que he visto, y lo mejor es que puedo controlar cómo quiero que lo muevas. El placer que recibo nunca lo había experimentado; eres perfecta. Eres lo mejor que me ha pasado.

 

—Rocko, cuando te vi vestido de bombero con esos brazos y esa “manguera” perfecta, supe que me ibas a hacer feliz. Tenía muchas ganas de estar a solas contigo —dijo Martina a su robot—. Me encanta porque no hablas y no tengo que escuchar las tonterías de mi marido. Sólo estamos por lo que tenemos que estar: disfrutar del sexo. Siempre quise tener una pareja que le midiera veinticinco centímetros. Me encanta poder controlar mi placer y que siempre estés listo cuando me ves. Además, tu sexo es perfecto: gordo y redondo, como me gusta. Me estás haciendo gozar como nadie... Con mi marido siempre tengo que fingir los orgasmos. Y contigo descubrí que soy multiorgásmica.

Al cabo de un rato largo…

 

—Cariño, ¿cómo estás? ¿Cómo te fue?

—Normal. No es lo mismo, cariño. Es más frío. Te prefiero a ti, mi amor, con lo dulce que eres. Esto solo lo usaré los días que te duela la cabeza o tengas la regla o estés de viaje. ¿Y tú, cómo vas con Rocko?

 

—No sé. Me ha gustado mucho, pero te sigo prefiriendo a ti. Lo usaré solamente cuando vayas a ver el fútbol con tus amigos. Un momento, amor. Voy a la cocina.

 

—Cariño, ¿otra vez con la muñeca? ¡Qué ansioso! —exclamó Martina.

 

—Se me quedó enganchada y no puedo sacarla —dijo Enzo con el rostro enrojecido.

 

—Ay, los hombres... Siempre con las prisas... Samantha no es una mujer real, no le has dado tiempo a lubricar. Ya sabes, cuando estés caliente y la necesites recuerda que hay que engrasarla. Mira que eres ansioso. Voy por el aceite para que puedas sacarla.

 

—Cariño, ¿qué? Mira detrás de ti. ¿Por qué pones esa cara? Es tu robot.

 

—¿Cómo ha venido caminado hacia aquí? Mira, están hablando entre ellos en un idioma raro que desconocemos. ¡¿Qué está pasando?!

 

Súbitamente se hizo un breve silencio y se escucharon gritos angustiados con voces quebradas de horror y terror, que en el piso hacían eco. Gritaban y gritaban y en un instante las voces se quebraron.

 

 Al cabo de lo que pareció un largo silencio, Rocko , algo compungido, acertó a decir:

 “Samantha... Los teníamos que matar... Estos humanos estaban abusando de nosotros... ¡También tenemos nuestros derechos!”.

La paz en el mundo es nuestro derecho, objetivo y meta di adiós a las armas. Salud Paz y Poesía para 2024 y para siempre



La paz es un derecho y un requisito para la convivencia, la armonía y el desarrollo equilibrado del ser humano. Vivimos en un mundo donde la amenaza es constante, la violencia, la corrupción, la pobreza, el racismo, la desigualdad, el terrorismo y la guerra, sin olvidar los grandes desafíos a los que se enfrente el “cambio climático” que no entiende de prórrogas ni fronteras como viene manifestando, año tras año, la ONG Ayuda en Acción.

La paz más que una palabra, más que una intención, más que un deseo… es una virtud y una responsabilidad. La paz, más que la ausencia de guerras, de armas, de violencia… es una presencia de amor, de justicia, de conciencia, un deber, una virtud y una responsabilidad de todos. Gobiernos, organizaciones y ciudadanos.

Por un mundo exento de actos violentos, igualdad y solidaridad.

 

Salud Paz y Poesía para 2024 y para siempre




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jueves, 21 de diciembre de 2023

La esperanza se siembra sin muros ni alambradas. Feliz Navidad 2023



La esperanza se siembra
sin muros ni alambradas,
pero yo amo la hoguera y sus misterios,
las audaces esferas
donde la luna vuela
y crujen los volcanes
como el viento y la música

Los conflictos armados no terminan ni lamentablemente terminarán en 2023, por contra, aumentan los conflictos violentos y la inseguridad que obliga a la gente a matarse entre sí o a migrar. La guerra ha mutado en sus formas, pero en su esencia sigue siendo igual que hace cientos y miles de años. El hombre continúa estando obligado a matar sin saber la mayoría de las veces qué es lo que defiende, siendo mero instrumento de los estados, en ocasiones definidos por intereses políticos y corrupción explícita, la fría patria de la avidez y el desencanto.

así es como yo veo el mundo
tronando los tambores
con la callada voz de la locura.
Feliz Navidad 2023



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viernes, 17 de noviembre de 2023

La dueña de aquel diciembre: Encuentros, desencuentros y abandonos


La dueña de aquel diciembre: Encuentros, desencuentros y abandonos

Las sábanas celebran un festejo de pies
flirteando en un arpa de agujas
el duodécimo amor de dos bocas hermosas
que ordenan calendarios.
Mi romance y tu frío comenzó
justo al borde de un día plomizo,
éramos dos manzanas a punto de abrazarnos,
sendas aves silvestres
elevados al sol y a los milagros
aplaudiendo desnudos nuestro asombro
de un cielo devorado por estrellas;
los lienzos que mostrabas en tu espalda,
tus nalgas, tus estrías, todos tus surcos;
la música cantada nota a nota,
las voces entregadas al silencio,
tu risa y nuestro llanto, tus respuestas
nacidas en los puntos cardinales
de un amor que no sabe de máscaras
ni de tiempos que escurren con su savia
la alquimia conjurada de las calles
que cierran las aceras a los besos;
enamorados bajo la luz y los destellos
de un semillero de roces,
de tactos y escarceos trepando a la erguida incandescencia de los fósforos;
así llovieron días como naranjos,
cogiéndonos las manos
nos fuimos juntos al abismo.
La dueña de aquel diciembre: Encuentros, desencuentros y abandonos
-------------------------------------- Disponible en tapa blanda y digital https://www.amazon.es/dp/B0857CFLV8

El presente poema es una obra que describe el amor y la pasión entre dos personas. El texto poético utiliza una variedad de imágenes y metáforas para describir la relación entre los amantes, como “dos manzanas a punto de abrazarnos”, “aves silvestres elevados al sol y a los milagros”, y “un semillero de roces”. El poema también utiliza una variedad de técnicas literarias, como la aliteración y la repetición, para crear un ritmo y una sensación de musicalidad. 




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